sábado, 21 de febrero de 2009

¿Quieres ser mi capullo?

Soy una flor, ¿quieres ser mi capullo? ¿Te gustaría fundirte conmigo como si fuéramos uno? ¿O prefieres ignorarme, odiarme y escupirme cada vez que me veas?

Yo -mirándote de soslayo- me acerqué tanto a ti como las "normas" lo permitían. Mis palabras, mis preguntas, mis frases cortantes -tontas-, todas mis simplezas se lanzan al aire como si nada las detuviera. Es tu aroma el que me impacta, el que me retiene más tiempo porque el propio tiempo se torna nada y mi deseo se engrandece.

Solamente quería olerte, respirarte, mirarte hasta aborrecerte. Y nunca lo haría, amor, nunca lo haría -aborrecerte, digo-. Jamás me cansaría de ti porque eres tan tú, sí, tan tú mismo que... no sé cómo seguir. Es que no sé cómo decírtelo, que ya no sé... y me da coraje tener que callar porque yo soy mujer de no callar nunca -nunca de ahora-. Antes lo hacía pero ahora es distinto, todo es diferente porque te conocí y desde el momento en que fui consciente de mis sentimientos hacia ti, supe que mi voz debía estar con la tuya, que mi felicidad estaba junto a ti.

Me alejo, vuelvo a acercarme. Ruidos irrumpen mi silencio, mis manos tiemblan, mi voz se quiebra y mis ojos me abandonan para posarse en tu imagen.

HOY: La manzana reineta era tu símbolo.
SIEMPRE: Mi alma es la que te ama.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Dulce agonía

No puedo sostener esta agonía, me está matando por dentro. Te ansío hasta tal punto que tu recuerdo se transforma en un mal sueño.

Voy padeciendo a cada paso, a cada apurada respiración. Voy queriéndote a cada instante en el que mi mente despierta te recuerda, a cada instante en el que mi mente dormida te sueña. Voy amándote abstractamente, pues no te tengo a mi lado: estás lejos de mi vida porque yo permanezco distante de tu pensamiento. Yo te recuerdo, tú a mí no. Nunca te olvido, tú a mí... quizá.

Eres mi delirio y, posiblemente, mi perdición aunque no me importa. Te quiero de una manera tan extraña, te amo de un modo tan inexplicable que esta sensación que llevo aquí dentro me vale para seguir adelante. Y sí, sufro pero este sufrimiento se desvanecerá justo en el momento en el que mis ojos se hayan encontrado con tu profunda mirada.
Eres mi dulce agonía.

viernes, 13 de febrero de 2009

Deseo saberte mío

Mirarte a los ojos y saber en lo que estás pensando, saber lo que opinas, saber lo que sientes: eso es lo que quiero yo. Saberte cercano es mi consuelo pero me gustaría más saberte mío.

Eres consciente de que soy capaz de decir todo lo que siento. Yo te quiero, te amo de tal forma que nadie podría amarte como lo hago yo: este amor mío es tan puro como el ardiente Sol.
Es mi amor el que puede mover valles, montañas, ciudades colosales; el que puede crear terremotos, tormentas, fenómenos extraños; el que puede ser por encima de todas las cosas. Eres tú la persona que amo y yo sería capaz de echar por tierra mis múltiples metas con tal de verte feliz, de que estés bien. Porque tu sonrisa me basta para estar serena, porque tu apacible mirada me basta para sentirme en paz.

Hablas sin llegar a decir nada, dime, ¿cómo lo logras? Ahora sé que tu silencio es más expresivo que tus frases escuetas.

jueves, 12 de febrero de 2009

Silencio relativo

...y aquí estoy, de nuevo, pensando en ti mientras me trago todas mis palabras, me las trago y se me indigestan. No sé por qué tengo que callar... lo único que sé es que te espanté cuando no lo hice.

¿Cómo recordártelo? ¿Cómo confesarte...









...que te amo?

Enlace****videoclip***

lunes, 9 de febrero de 2009

¡Ay, amor! Me doblaré pero jamás me quebraré.

Aquel día rompí mi silencio como si de un sueño espontáneo se tratara. Ella se sacó una verdad de la manga y de nada sirvió mi intento por ocultarla porque esa verdad es más fuerte que la fusión de los cuatro elementos en un mismo sujeto.

Que no puedo olvidarte, que no puedo dejar de pensarte. Mi cabeza está a punto de estallar de tanto imaginarte sin cesar. Sí, mi mundo gira en torno a ti pero eso no significa que el mundo gire en torno a ti... ¿tengo razón o no?

Es tu voz la que resuena en mi mente, es tu olor el que recuerdo siempre. Ahora, lo único que me desgarra el alma es tener que verte tan sólo dos veces por semana. Te ansío, amor, te ansío.

Fueron nuestras palabras

Fueron mis palabras las que deshacieron mi propio orgullo y rencor; fueron tus palabras las que calmaron mi herida, las que aliviaron mi pesadilla.

Y me hieres, otra vez, pero sólo un poquito.
Y me hieres pero no te das cuenta.
Y me hieres por tu inseguridad.

Me arañas levemente con palabras que pueden ser confundidas y yo me ilusiono para después sentirme completamente abatida, aplastada. Luego resurjo de mis cenizas -cual ave Fénix- para pensar en ti, respirar por ti y creer en algún futuro prometedor. Vuelta a empezar: es la pescadilla que se muerde la cola. No pasa nada, amor, no pasa nada, tengo mucha paciencia y esperaré. Te esperaré hasta que el mundo deje de ser.

miércoles, 4 de febrero de 2009

¡Oh, novedad, novedad!

Me he creado otro blog con otra cuenta (por eso no lo veréis en mi perfil jejeje). Será un blog mucho más personal que este y por eso no voy a poner el enlace aquí mismo. A quien le interese visitarlo que deje un comentario en esta entrada y ya os diré ;)

Un abrazo con cariño :D

PD: Escribiré en los dos.

[02/02/09] 5+6+7+1=tu existencia

Demasiado tiempo pensando, demasiada imaginación albergo en mi mente para después nada. Aunque no importa, amor, no importa.

Tú eres tú y eres, ERES... ¿acaso no lo valoras? ¿No te das cuenta de la importancia de tu existencia? ¿Qué hubiera ocurrido si yo jamás hubiese nacido? Quizás no habrían cambiado mucho las cosas. Es posible que tú siguieras como ahora pero con el alivio de no haberme conocido porque, simplemente, no habría sido.
¿Qué hubiera ocurrido si jamás hubieses nacido? ...no quiero ni pensarlo. Eres el amor de mi vida, es cierto -te doy mi palabra de honor y nunca antes la había dado- aunque sé que yo no soy el de la tuya.

Hubiera sido preciosa esa reciprocidad que tanto anhelo y que hubo anteriormente durante esas dos semanas (no las de la espera, sino las anteriores, las bellas, las lindas, las esperanzadas) aunque ahora he de conformarme con verte en cuentagotas. ¿En serio? ¿Realmente he de hacerlo?

...y mientras, no te hablo, ni te saludo o sí lo hago porque te esté aguantando la puerta para que entres porque te veo exhausto -¡que llegas tarde, que llegas tarde!- pero no entras porque tú también quieres sujetar la puerta para que yo salga porque estoy despistada y me duele el brazo de soportar el peso de la caja negra rectangular y no te miro porque me asusté al verte de repente y estás feliz -¿por qué será, por qué será?- y tiemblo y sonríes y bla bla bla bla: aquí no ha pasado
nada.

Son muchas las palabras que me guardo cada vez que te veo: palabras de amor. ¿Sabes? Hay veces que te imagino sin percatarme de tu cercana presencia; me doy cuenta cuando hablas.

sábado, 31 de enero de 2009

Símbolos de tu presencia

Flanes que atacan mi noche, naranjas que invaden mi día: sólo son símbolos de tu presencia.

Amor, ¡cuánto te amo, cuánto te miro, cuánto te alabo! Es ver el fulgor de tu mirada y mi alma perece encandilada. No sabes las noches, los días, las horas que suspiro, que te suspiro.

...y mi mente se trastorna pensando que no ha sido a mí, que no he sido yo, no, no, yo no, aunque sé que sí. Lo sé, sí, lo sé, pero siempre queda la duda y la incógnita de si fueron imaginaciones mías...

Te he visto, hoy te he visto. ¡Qué poco recato tuve al mirarte! ¡Qué ilusión, qué emoción! ¡Cuánta euforia encerrada en mi interior!

jueves, 29 de enero de 2009

Tengo una pena que me desgarra el corazón

Tengo una pena que me desgarra el corazón. Los recuerdos avasallan mi mente mientras mi alma sufre por ti. Eres la persona que amo y me entristece saber que jamás suspirarás por mí como hago yo cada vez que escucho tu nombre en la lejanía de nuestro infierno, como hago yo cada vez que te recuerdo.

Amor -permíteme llamarte de este modo-, no imaginas cómo me sentí aquel día. Me destrozaste el alma con tus necias dudas y tus burdas palabras no fueron más que crueles burlas. Cada vez que recuerdo tus promesas jamás cumplidas, me invade el deseo de desaparecer de esta vida tal y como lo hacen cientos de almas inocentes sin derecho a respuesta a las miles de preguntas que se hicieron en su día.

Mi único consuelo es anhelarte como he hecho hasta ahora y pensar en las próximas horas: pronto te veré y pronto me verás. ¡Oh! ¿¡Qué pasará, qué pasará!? Nada, nada... y nada más. ¿Qué va a pasar si sólo son delirios de mi pensar?

martes, 27 de enero de 2009

Es mi amor tan inmenso

Es mi amor tan inmenso que, si me lo pidieras, dejaría lo que estoy haciendo para correr a tu lado. Sólo soy un alma que sufre por tu vida, que te ama en silencio mientras, callada, observa cómo miras.
...y miras y miras y miras...
...y miras y miro y miras...

No me marcharé jamás -lo juro- me aferraré a este sentimiento mío porque tu persona me alegra el día. Tú, sólo tú, eres la fuente de mi energía, el aire que respiro, la luz de cada amanecer. Eres tú por el que despierto cada mañana: los comienzos de mis días son mucho más llevaderos con pensarte.

No te olvido, no, no te olvido. Insisto en este tema porque hablar de ello me hace recordarte y, como consecuencia, hace que el olvido quede en el propio olvido.

domingo, 25 de enero de 2009

Sólo soñarte

Soñarte, tan sólo soñarte hasta el agotamiento. Yo sueño, te sueño porque tu imagen en mi mente es una explosión de sensaciones y sentimientos que deja un agradable sabor de boca.

Son mis manos las que pretenden tocar tu piel. Te acariciaría hasta dejarte exhausto, hasta borrar mis huellas dactilares, hasta difuminar cada una de tus células. Mis dedos son los que suspiran por tener los tuyos entrelazados y no separarse de ellos ni un sólo segundo.

Que mis labios anhelan tu boca es algo que se sabe desde mi primera mirada a tus ojos. Que mi alma te desea es algo que se sabe desde siempre.

sábado, 24 de enero de 2009

Entre el amor y el recuerdo

Quiero que tu aliento se funda con el mío. Es tu olor el que recuerdo en cada esquina, en cada cajón abandonado. Me atrevería a decir que tu vida es la mía porque siento tu dolor cuando sufres, porque me abraza tu sonrisa cuando ríes.

Mis pestañas se mantienen alerta porque vuelan, se desvanecen con tu presencia, porque se derriten en un soplido. Mis pupilas se dilatan porque soy adicta a ti y cada vez que te veo me parece insuficiente: siempre quiero más y más y más. El azul de mis ojos desaparece cada vez que tus labios susurran palabras inexactas y carecentes de sentido. Sí, es mi mirada la que te anhela pero es mi alma entera la que te ama.

Te quiero, te deseo y mi amor será eterno como la pena que invade mi espíritu. Amor, mi vida es un collage de desilusiones y desesperación.

viernes, 23 de enero de 2009

Taxi

-¿Para coger un taxi?- pregunté tímida y educadamente.

Los dos señores me señalaron a un tercer señor que se hallaba en la lejanía. Me acerqué apresuradamente y me subí en el taxi después de que el buen hombre acomodara el asiento para que estuviera a gusto.
Estaba nervioso y no sé porqué. -Quizás el taxista era tímido. -¡Anda ya! ¿Cómo va a haber un taxista tímido? -Puede ser, puede ser.
Al fin, llegué a mi destino y no fue tan caro como pensé en un principio. El buen hombre se despidió de mí amablemente.

Hoy ha sido la primera vez que he cogido un taxi.