miércoles, 15 de septiembre de 2010

Cara de poker

Menuda cara de poker se me quedó durante apenas unos segundos. Me eché a reír al vérmela reflejada en el cristal, el mismo por el que seis ojos me observaban en ese instante.

Ni siquiera ella terminó de formular la pregunta y la finalicé con una respuesta, pues pude ver en sus ojos lo que quería decirme antes de que las palabras llegasena a us labios. Se quedó a medias: por un lado, se sintió aliviada; por el otro, pude percibir la intriga que la consumía.

Quise olvidarme de todo al subir las escaleras pero, mientras subía, -a cada peldaño- fui recordando con todo detalle el hecho por el que permanecí con cara de poker.

3 comentarios: