miércoles, 7 de mayo de 2008

Mi figura paternal

Mi figura paternal parecía un niño en vez del hombre que es. A pasitos cortos (cosa extraña, midiendo casi dos metros de altura) se acercó a mí -en aquel efímero descanso- para enseñarme algo que teníamos en común: un escrito. Esa poesía de título fácil e indiscreto me produjo una sensación de rapidez, desconcierto y descaro. No tardé ni un minuto en leerla. Quiso saber mi opinión. Se la dije. Se fue -dando esos pasitos cortos- y la carcajada que salió de mi garganta fue simple e inocente.

Mi figura paternal se siente inseguro. Parece ser que sigue creyendo que no sé lo que sí sé... Ella también parece sentirse insegura: me mira con duda temiendo mirarle a él por si descubro -e insisto- lo que ya sé. Ella -que es mi misma imagen desde otro punto de vista- se ha despistado y se ha quedado con parte del alma de mi figura paternal. No me dejó devolvérsela; prefirió que lo hiciera otra persona. Aunque ella no comprende que estoy alegre por lo que sé.

martes, 6 de mayo de 2008

Obsesión

Después de siete días, te encontré. Sentí cierto nerviosismo al verte aunque, momentos antes de hacerlo, creí que no lo iba hacer aquel día.

Te hallaste en el horizonte -alma borrosa que tantea lo indefinible- y tu difuminada silueta soltó al aire cierto elemento que anhelé e hizo volar mi imaginación.
Me acerco y huyes. Te aproximas y me marcho. Nuestras paralelas almas se miran -paralelamente- creyendo no saber mirar. Te he visto diferente, pareces otra persona, aunque sé que tu alma es la misma y que siempre serás tú.

¿Tu nombre? Aún no lo sé y quiero saberlo. Sé que, cuando lo haga, finalizará mi extraña obsesión.

viernes, 2 de mayo de 2008

Siete días

A menos de un metro y medio de distancia, le tenía frente a mí. Dijo aquello que yo creí haber intuido aunque no sabe si sé lo que está sucediendo.

Sí: lo sé. Hace tiempo que lo averigüé y la verdad es que no me importa demasiado; es su vida y no pienso meterme donde no me llaman. Aquel día, sus almendrados ojos me miraron como si quisiesen contarme todo lo que ya sabía. Quería desahogarse conmigo pero sé que no lo hizo por simple seguridad.

Ese mismo día, yo también tenía algo que contar. Pensé en decirle lo que pensaba porque él para mí era mi figura paternal. Quería decirle cómo me sentí al ver aquella increíble persona después de tantos meses:
-Recuerdos invadieron mi pesar- Sus labios apenas dibujaron una sonrisa y sus manos temblaron al verme pasar. El ruido de las cajas que cayeron al suelo retumbaron en mi cabeza una y otra vez. Nuestras miradas se cruzaron. Ha pasado una semana y todavía escucho ese ruido mientras evoco su extrema mirada.

No se lo dije. Me hubiera gustado explicarle a mi figura paternal todos mis pensamientos pero no lo hice.

lunes, 28 de abril de 2008

Alma

El alma vuelve al cuerpo, se dirige hacia los ojos y... ¡BOOOM!

Ese alma vuelve y revuelve "el coraje de la calma de la gran tormenta" y se siente impasible al soñar aquel despertar que tanto anheló. No piensa, luego no existe aunque realmente sí que está: sigue aquí y seguirá.

Alma ingrata que huye de lo creíble y se planta -como aquel desfallecido árbol aferrado fuertemente a la tierra- ante lo increíble, creyendo y desmintiendo aquello que pudo ser... o no. Supuestamente, seguirá vagando por ese mundo inexistente hasta perecer en el intento de la supervivencia.

viernes, 25 de abril de 2008

Profesora y alumna

La profesora le ha dicho algo a su alumna. Ésta última no podía creer lo que acababa de oír. Por un momento, pensó que tan sólo habían sido imaginaciones suyas aunque, realmente, estaba equivocada.

¿Fue un simple malentendido? Quizás no. Quizá sólo fue algo que pasó o, mejor dicho, que ha pasado. La alumna, que supuestamente tiene alma de poeta (o poetisa, da lo mismo), se quedó completamente perpleja al escuchar lo que la profesora le dijo. En algún momento, sintió muy dentro de sí misma algo de rabia, odio, pena pero, sobretodo, decepción.

Pasaron las horas en ese día tan ajetreado -"ese tic-tac invade mi mente y alimenta mi agonía si la soledad me da la mano"- y la alumna no dejaba de escuchar en su cabeza aquella oración llena de perplejidad y... ¿odio? No, no era odio. Era simplemente un "a ver si te das cuenta" pero más fuerte, más duro y, según su parecer, más cruel.

Todo está aclarado aunque nadie podrá borrar lo que la profesora le ha dicho a la alumna.

lunes, 21 de abril de 2008

Por si acaso

Por si no despierto mañana, haré hoy lo que siempre quise hacer...
Es que no las he visto y eso me desconcierta. Deberían haber estado en todas partes -como las hojas de aquel árbol en ese día de otoño, que caían sin cesar, "y llevóselas el viento con audaz desparpajo"- pero no lo hicieron. ¿Dónde andarán? ¿Dónde están las palabras olvidadas que tanto anhelamos? Casi las alcanzo o, al menos, eso pareció. Toqué algunas de ellas con la punta de los dedos y ello me provocó una sensación extraña y desenfrenada.

Las palabras se marcharon sin decirme adiós aunque yo, por si no despierto mañana, haré hoy lo que siempre quise hacer... con palabras o sin ellas.

viernes, 18 de abril de 2008

Ella

Me ha sorprendido mucho ver en ella la niña de mi interior. Es algo más descontrolada y un poco menos responsable pero, aún así, es la viva imagen de mi inocencia.
Espero no haberle causado un disgusto al llamarle la atención pero, si no lo hiciera, perdería ese respeto que siente hacia mí y la autoridad que me representa. Ahora mismo, la estoy observando cómo mira a través de la nada. Esa tranquila y vacía mirada me provocó grata calma: está serena.

jueves, 17 de abril de 2008

Rectificar

Estoy cansado de andar siempre así; no dejo de pensar en ellla. Es ella la que irrumpe mi mente y la pienso hasta el aborrecimiento.

Sé que fui yo el que se equivocó aunque jamás se lo dije. En todo ese tiempo, defendí mi estúpido y soberbio carácter sin darme cuenta de lo que tenía a mi lado realmente: una persona de corazón puro.

Hace tiempo que no sé de ella aunque sé que nunca podré olvidarla porque la quiero de verdad. Me gustaría viajar hacia atrás en el tiempo y así poder hacerla feliz tal y como realmente se merecía.

miércoles, 16 de abril de 2008

Ira II

Sus ojos volvieron a reflejar ese temible enfado pero no susurró palabras extrañas: ya nada le importaba. En tono irónico, nos dijo aquello que tantas veces habíamos escuchado y el tan angustiado "¿qué pasará?" ha sido algo que ya hemos vivido.

Ayer explotó pero hoy... hoy, supuestamente, todo le da lo mismo. Bajamos la cabeza y reflexionamos sobre nuestro pasado y futuro. Se ha decepcionado aunque, para algunos, esto no ha sido nada más que otro aviso.

martes, 15 de abril de 2008

Ira

Sus ojos reflejaban cierto enfado al escuchar aquello que nunca quiso haber oído. Sus labios susurraron algo que no logré comprender pero, a medida que fueron pasando los minutos, lo hice.

Pasamos por un mal trago al darnos cuenta de la situación aunque su sonrisa final nos provocó gran alegría. Después de todo, siguió feliz, tal y como lo había hecho siempre, y nos advirtió de aquello que podría pasar. ¿Qué pasará si...? Prefiero no averiguarlo.

sábado, 12 de abril de 2008

Cucarachas

Llegó la primavera en aquel extraño, lúcido y, al mismo tiempo, sombrío lugar. Pero, en vez de mariposas, salieron a la luz esas repugnantes cucarachas de todos los rincones de la bondad.

Nunca pensé que aquellos seres fuesen repulsivos escarabajos; creí que eran seres bellos, pulcros y, sobretodo, nobles. La verdad va descubriéndose poco a poco y la mentira junto a ella. Lo malvado hizo sucumbir a todo lo bueno y esto último cedió sin dejar rastro alguno. Todo lo que pareció cierto pereció sin llegar a despedirse de nosotros. Ahora, las cucarachas están ahí: en todas partes... ten mucho cuidado con ellas.


martes, 8 de abril de 2008

SONETO XIII

A Dafne ya los brazos le crecían,
y en luengos ramos vueltos se mostraba;
en verdes hojas vi que se tornaban
los cabellos que el oro escurecían.

De áspera corteza se cubrían
los tiernos miembros, que aún bullendo estaban:
los blancos pies en tierra se hincaban,
y en torcidas raíces se volvían.

Aquel que fue la causa de tal daño,
a fuerza de llorar, crecer hacía
este árbol que con lágrimas regaba.

¡Oh miserable estado! ¡Oh mal tamaño!
¡Que con llorarla crezca cada día
la causa y la razón porque lloraba!




Garcilaso de la Vega

lunes, 7 de abril de 2008

Extraña sonrisa

Me hallaba rodeada de personas que admiraban mi pesar a pesar del pesado peso que controlaba la realidad. Y yo, entre tanta alegría, pude observar esa extraña y sorprendente sonrisa que permaneció intacta -por un simple momento- a través de la distancia y el tiempo.

Al principio, no comprendí cómo era que él sonreía tanto... ¿cómo? Si siempre andaba serio, perturbado, por extraños pensamientos y chistes que no hacen gracia... y dichas... extrañas, todo extraño. Aunque, luego, entendí que no sólo era eso y que tampoco se valía de su simple autoridad: es una persona y, por ello, sonríe.