Te escribí una carta que no leíste, ni siquiera me dio tiempo a mostrártela. Te la hubiera dado el día que dijiste que no vendrías, pero cumpliste lo dicho y no pude enseñarte mis palabras.
Intenté llegar hasta ti pensando en todas y cada una de las posibles soluciones que pudieran dar respuesta a mi dilema. Indagué en lo más profundo de mi alma, procuré entrar en tu mente para saber qué era lo que exactamente querías, actué correctamente, esperé impacientemente y espero, aún espero.
Te escribí una carta que no leíste y no sé si leerás. No es que yo no quiera...
miércoles, 25 de agosto de 2010
lunes, 12 de julio de 2010
Hastío
Hace días que me muestro enfadada, que la miro y no la veo, que no hablo con ellos para nada. Hace tiempo que me muestro irascible, soy el enfado hecho persona, un hastío andante que espera el momento de su retirada.
Llevo una corta temporada con un disgusto a cuestas, unas palabras carecientes de valor y una importancia casi imperceptible dando vueltas por la mente. Ella habló demasiado y creyó no haber sido descubierta, se fue como yo y volvío igualmente dejándose olvidadas varias palabras por el camino. Ella dijo muchas cosas, habló de lo que tenía constancia y de lo que no, se creyó invencible, pensó que su hipocresía no era para tanto pues hay cosas que son mucho peor. Aún así, esto no justifica su actuación inadecuada, aunque recuerdo que lo mismo hacía cuando éramos niñas.
Ella tiraba la piedra y escondía la mano; ella tira la piedra y esconde la mano. Una lástima, la verdad.
Llevo una corta temporada con un disgusto a cuestas, unas palabras carecientes de valor y una importancia casi imperceptible dando vueltas por la mente. Ella habló demasiado y creyó no haber sido descubierta, se fue como yo y volvío igualmente dejándose olvidadas varias palabras por el camino. Ella dijo muchas cosas, habló de lo que tenía constancia y de lo que no, se creyó invencible, pensó que su hipocresía no era para tanto pues hay cosas que son mucho peor. Aún así, esto no justifica su actuación inadecuada, aunque recuerdo que lo mismo hacía cuando éramos niñas.
Ella tiraba la piedra y escondía la mano; ella tira la piedra y esconde la mano. Una lástima, la verdad.
miércoles, 30 de junio de 2010
Ni siquiera me miró
Ni siquiera me miró cuando habló contigo. Cierto era que yo no tenía ni voz ni voto en la conversación pero un saludo -o un simple gesto cortés- no se debe negar a nadie.
Te miraba fíjamente mientras hablaba, temiendo desviar la mirada hacia mis gestos bruscos, conscientemente provocados, pues quería comprobar si de imaginaciones mías se trataban, si todo aquéllo que pensaba durante días era una necia bobería o si realmente era cierta la luz que sus dos ojos irradiaban a costa mía.
Sus labios no revelaron cuánto había sufrido tiempo atrás, por decir no iba a decir nada. Solamente pretendía causar ese mismo daño sin importarle nada más.
Maldigo mi suerte al cruzarme en su camino pues ahora la tiene tomada conmigo por el simple hecho de vivir sonriente. A ti te ha echado el ojo y el diente: de mí se vengará por una animosidad aún inexistente y te salpicará sin poderlo evitar.
Te miraba fíjamente mientras hablaba, temiendo desviar la mirada hacia mis gestos bruscos, conscientemente provocados, pues quería comprobar si de imaginaciones mías se trataban, si todo aquéllo que pensaba durante días era una necia bobería o si realmente era cierta la luz que sus dos ojos irradiaban a costa mía.
Sus labios no revelaron cuánto había sufrido tiempo atrás, por decir no iba a decir nada. Solamente pretendía causar ese mismo daño sin importarle nada más.
Maldigo mi suerte al cruzarme en su camino pues ahora la tiene tomada conmigo por el simple hecho de vivir sonriente. A ti te ha echado el ojo y el diente: de mí se vengará por una animosidad aún inexistente y te salpicará sin poderlo evitar.
viernes, 21 de mayo de 2010
Cólera
Voy a acercarme a saludarte y advertirte sobre mi carácter. Voy a avisarte y asesorarte sobre aquéllo que das tantas vueltas, rodeos, virajes, giros mientras insinúas mostrando sin mostrar. Voy a callarme cuatro cosas, a decirte tres y media y a guardarme para más tarde las ciento treinta razones que despiertan mi cólera.
Te observaré sin que te des cuenta, te miraré casi sin ver. No mires tanto, no sea que se dañen tus retinas de tanto mirar el incandescente. Alma joven, mejor no vigiles tanto aunque la curiosidad por tu cabeza ronde y vuele -que es, sin duda, la que mató al gato-.
Te observaré sin que te des cuenta, te miraré casi sin ver. No mires tanto, no sea que se dañen tus retinas de tanto mirar el incandescente. Alma joven, mejor no vigiles tanto aunque la curiosidad por tu cabeza ronde y vuele -que es, sin duda, la que mató al gato-.
sábado, 15 de mayo de 2010
Sandía en mano
Llevaba media sandía en cada mano. Las sostenía como si de peso de pluma se tratara alzándolas a la altura de la cabeza. Parecía el hombre de las tres cabezas, aunque más bien era el hombre de las sandías.
Aquí llega de nuevo, sandía en mano, cuchillo afilado y... ¡zasca! Volvemos a tener dos mitades nuevas. No importa que tengan pepitas o no, lo realmente importante es que estén ricas.
Aquí llega de nuevo, sandía en mano, cuchillo afilado y... ¡zasca! Volvemos a tener dos mitades nuevas. No importa que tengan pepitas o no, lo realmente importante es que estén ricas.
Dignidad
-He perdido la dignidad.
-Búscala en el cajón de la derecha.
La busqué por todas partes. Miré debajo del colchón, encima de la mesa, entre los papeles olvidados, detrás de la puerta, en la estantería. Me aventuré a buscarla en tu sonrisa, debajo de aquéllas lágrimas, alrededor de la ironía, en mil miradas, enfrente del paraguas descuidado, dentro de la caja de bombones. Subí montañas, bajé por los ríos, recorrí todos y cada uno de los metros, centímetros y milímetros que me separan del inexistente, traspasé todas las fronteras de tu mirada, me caí por el precipicio de la incertidumbre... y busqué, busqué pero no la encontré.
Desistí y, casi sin quererlo, al fin la hallé. Ahí estaba -tan frágil e indispuesta como siempre- en el lugar más sencillo y extraño al mismo tiempo: el cubo de la basura.
-Búscala en el cajón de la derecha.
La busqué por todas partes. Miré debajo del colchón, encima de la mesa, entre los papeles olvidados, detrás de la puerta, en la estantería. Me aventuré a buscarla en tu sonrisa, debajo de aquéllas lágrimas, alrededor de la ironía, en mil miradas, enfrente del paraguas descuidado, dentro de la caja de bombones. Subí montañas, bajé por los ríos, recorrí todos y cada uno de los metros, centímetros y milímetros que me separan del inexistente, traspasé todas las fronteras de tu mirada, me caí por el precipicio de la incertidumbre... y busqué, busqué pero no la encontré.
Desistí y, casi sin quererlo, al fin la hallé. Ahí estaba -tan frágil e indispuesta como siempre- en el lugar más sencillo y extraño al mismo tiempo: el cubo de la basura.
jueves, 13 de mayo de 2010
Promesa
"Una promesa es una promesa", le dije a mi puerta entreabierta mientras cerraba la ventana que -celosa- dejaba pasar la corriente de aire moviendo las cortinas de un modo irregular.
Amabilidad asombrosa. Menudo chasco me llevé hace algún tiempo -poco-; chasco e indiferencia a partes iguales. Una palabra puede cambiar un estado de ánimo, ser difícil o sencilla, transformar situaciones distintas, crear un mundo. Dame todas las aes, las emes, las oes, las erres y me darás un quebradero de cabeza infinito en un comentario efímero que puedes borrar con un sólo clik.
Amabilidad asombrosa. Menudo chasco me llevé hace algún tiempo -poco-; chasco e indiferencia a partes iguales. Una palabra puede cambiar un estado de ánimo, ser difícil o sencilla, transformar situaciones distintas, crear un mundo. Dame todas las aes, las emes, las oes, las erres y me darás un quebradero de cabeza infinito en un comentario efímero que puedes borrar con un sólo clik.
sábado, 1 de mayo de 2010
Cómo hacer el memo en 4 sencillos pasos
Ilústrame:
1- Acercarse a la presa varias veces en el mismo instante.
2- Hacerse el interesante mediante temas que no vienen al caso: siempre te ha de gustar lo que le gusta a tu presa.
3- Contarle al amigo ebrio lo que pretendes hacer.
4- Dar vueltas.
Mientras ríes -mientras lloras de impotencia- ahí está ella: observándote hacer el mentecato. No creas que le gusta verte así, pues no le gusta sino le encanta. Adivina por qué te sonríe cuando le hablas de ella misma...
1- Acercarse a la presa varias veces en el mismo instante.
2- Hacerse el interesante mediante temas que no vienen al caso: siempre te ha de gustar lo que le gusta a tu presa.
3- Contarle al amigo ebrio lo que pretendes hacer.
4- Dar vueltas.
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Mientras ríes -mientras lloras de impotencia- ahí está ella: observándote hacer el mentecato. No creas que le gusta verte así, pues no le gusta sino le encanta. Adivina por qué te sonríe cuando le hablas de ella misma...
...porque pretende lucrarse con tus simplezas.
sábado, 17 de abril de 2010
Sí
Le había localizado. Desde el primer momento de la noche, ya sabía cuáles eran sus intenciones: pretendía embarullarme, enredarme, desconcertarme mediante halagos y alabanzas. Su mirada de azufre me seguía en la oscuridad, sus palabras de anhelo resultaron vacías y sin sentido.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad; vino uno del segundo grupo diciéndome -diciéndonos- aquéllo que ya sabía -sabíamos-, me aseguró que era cierto lo que decía.
Vuelan las palabras chocándose contra las paredes del espacio reducido. Sí, sí, yo no sé nada pero lo sé todo...
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad; vino uno del segundo grupo diciéndome -diciéndonos- aquéllo que ya sabía -sabíamos-, me aseguró que era cierto lo que decía.
Vuelan las palabras chocándose contra las paredes del espacio reducido. Sí, sí, yo no sé nada pero lo sé todo...
...porque pretendo lucrarme con tus simplezas...
sábado, 10 de abril de 2010
Sábado /s
Siento tus ojos en mis palabras, tu mirada en mis letras, tu aliento en la pantalla mientras suspiras, mientras respiras. Puedo notar tu sonrisa -a través de tus dedos- traspasando la superfície de las teclas que conmigo no utilizas. Vuelves loco mi ordenador que se pierde en busca de una pista: la rastrea pero de tanto en tanto cambia de rumbo volviendo al mismo inicio de cada día.
Cabe la posibilidad que te conozca pero es más probable que jamás nos hayamos encontrado. Ojalá que de ningún modo faltes a nuestra cita de las diez y media...
Cabe la posibilidad que te conozca pero es más probable que jamás nos hayamos encontrado. Ojalá que de ningún modo faltes a nuestra cita de las diez y media...
...aunque yo nunca aparezca.
jueves, 8 de abril de 2010
Entre tanto es otra cosa
Si pudiera multiplicarme me daría un beso, me pediría matrimonio y me casaría conmigo. Es poco el tiempo que paso con mis pensamientos pero demasiado el que paso con mis demonios.
Busquemos un recodo de luz entre tanto disparate y pensemos en otra cosa, démosle la vuelta al asunto y creamos en una historia distinta a la inicial -que tiene cientos de puntos en común y tantos matices que termina siendo nada-. Olvidemos los pretextos y todas las opciones que se nos presenten: muy pronto hoy será mañana y mañana será hoy.
Busquemos un recodo de luz entre tanto disparate y pensemos en otra cosa, démosle la vuelta al asunto y creamos en una historia distinta a la inicial -que tiene cientos de puntos en común y tantos matices que termina siendo nada-. Olvidemos los pretextos y todas las opciones que se nos presenten: muy pronto hoy será mañana y mañana será hoy.
miércoles, 7 de abril de 2010
Estuvo
Fue verle aparecer después de tanto tiempo y desear que desapareciera en ese mismo instante, que se desvaneciera en sólo un parpadeo, que su imagen no fuera cierta; tan sólo una vana ilusión de mi pensamiento. Quise creer que la cordura me abandonó totalmente, me convencí por un segundo que mis ojos me engañaban, que no estaba ahí y que nunca estuvo... pero no.
Estar, estaba. Estar, estabas. Corroboró su presencia con palabras vacías, risa nerviosa, sonrisa fría. Mis palabras fueron inertes, adiós y ya no estaba.
Estar, estaba. Estar, estabas. Corroboró su presencia con palabras vacías, risa nerviosa, sonrisa fría. Mis palabras fueron inertes, adiós y ya no estaba.
miércoles, 17 de marzo de 2010
Hago escritos personalizados
Realizo textos personificados. Si quieres un escrito hecho por mí -relato, poesía, cuento, prosa poética, teatro, ensayo (lo que se te ocurra)- no dudes en contactar conmigo. Escribo cualquier género -terror, romántico, comedia, etc...-, en cualquier extensión y puedo crear cualquier cosa que me pidas. Por ejemplo, si quieres un cuento en el que salga una niña que vista una capa roja y que vaya a llevarle pastelitos a su abuelita, entonces, es La Caperucita Roja. Es broma X)
Ahora en serio, escribo cualquier cosa que me pidas. Si, por ejemplo, quieres ser el/la protagonista de un relato o quieres que un amigo lo sea, te lo escribo. Ideal para regalar; si no sabes qué regalo hacer, un relato/poesía (lo que sea) es perfecto.
Precio negociable.
Los derechos de la obra pertenecen a la autora de los escritos, quedará todo registrado mediante el Registro de la Propiedad Intelectual.
Precio negociable (lo pongo dos veces para que quede claro jeje).
Te puedes poner en contacto conmigo aquí:
driada_vidaumbria@hotmail.com (e-mail y msn)
O, si lo prefieres, puedes dejarme tu dirección de correo electrónico como comentario. Tengo la moderación activada así que no lo publicaré.
Ahora en serio, escribo cualquier cosa que me pidas. Si, por ejemplo, quieres ser el/la protagonista de un relato o quieres que un amigo lo sea, te lo escribo. Ideal para regalar; si no sabes qué regalo hacer, un relato/poesía (lo que sea) es perfecto.
Precio negociable.
Los derechos de la obra pertenecen a la autora de los escritos, quedará todo registrado mediante el Registro de la Propiedad Intelectual.
Precio negociable (lo pongo dos veces para que quede claro jeje).
Te puedes poner en contacto conmigo aquí:
driada_vidaumbria@hotmail.com (e-mail y msn)
O, si lo prefieres, puedes dejarme tu dirección de correo electrónico como comentario. Tengo la moderación activada así que no lo publicaré.
domingo, 14 de marzo de 2010
Invisible
Se dejó la verdad en los zapatos y se guardó en el bolsillo ideas ajenas que yacían en la intemperie.
No demos por perdido el tiempo que transcurrió -que para tan poco caso es demasiado aunque no por mucho pensarlo cambian los hechos-. Olvidemos las palabras que se perdieron por el aire sin ser escuchadas, olvidemos la voz que las hizo elevarse en su momento, olvidemos el propio instante de sarcasmo subliminal.
No importa cómo ni cualquier otra pregunta que se nos ocurra, lo importante es saber que está ahí y hacer ver como si no estuviera.
No demos por perdido el tiempo que transcurrió -que para tan poco caso es demasiado aunque no por mucho pensarlo cambian los hechos-. Olvidemos las palabras que se perdieron por el aire sin ser escuchadas, olvidemos la voz que las hizo elevarse en su momento, olvidemos el propio instante de sarcasmo subliminal.
No importa cómo ni cualquier otra pregunta que se nos ocurra, lo importante es saber que está ahí y hacer ver como si no estuviera.
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