miércoles, 19 de enero de 2011

Soñarte

Me encontraba dando vueltas y más vueltas intentando perseguirte -a punto estuve de alcanzarte al sonreírte- cuando, al despertar, me escuché diciendo: "Tengo que quitarme el hábito de soñarte"

viernes, 14 de enero de 2011

Concreto y abstracto

-¿Qué te ocurre?
-Siento celos.
-¿Celos? ¿Por qué?


Siento celos porque me importa, porque me reconcome no tenerlo cerca, porque no está aqui. Siento celos cuando lo aduláis y elogiáis -con razón- porque no puedo evitar sentirme así.
Quisiera conocerlo de verdad, quisiera perderme en sus palabras, olvidarme de mis problemas, olvidarme de la soledad que me acompaña, que me acongoja. Me gustaría saber lo que sucede realmente, porque ya no sé si creer en la verdad'' que me explicaste, pues eso que tú y yo sabemos es algo tan real como indeterminado: es concreto y es abstracto.

Siento celos cuando lo miráis, cuando me contáis cosas que antes yo no sabía, pues eso demuestra que está aún más lejos de mi vida, mucho más de lo que yo creía. Siento celos cuando susurráis su nombre, cuando escrutáis en su presente, cuando indagáis en su pasado porque yo no formo parte ni del primero ni del segundo. Siento celos... siento celos y no hay más que decir.

jueves, 13 de enero de 2011

Mi respuesta

"Un yo también hubiera bastado como respuesta a mi sincero comentario", pensé, convencida de que estaría toda la noche esperando que tus palabras brotasen y saltasen por la inusual superfície que tanto idealizamos. Creí que ningún vocablo saldría de ti, que todo quedaría en el más absurdo silencio, que mis palabras serían el eco de mi voz en el vacío. Pensaba que ya no, que ya no y punto.

Cuál fue mi sorpresa que me encontré con tu alegría escrita y me di cuenta que me quivoqué anteriormente, pues hallé mi tan ansiada respuesta en la intemperie.

La grata costumbre

Tienes la grata costumbre de mostrarte cada vez que reinicio mis días y aparecer en cuanto actualizo la página de las ideas prescritas. Tienes la extraña rutina de hablar en pasado pensando en futuro y de hablar de futuro sabiendo que jamás pasará. Posees la franqueza y la espontaneidad innata en tus actos, aunque ambas cualidades carecen en tus palabras.

Eres una imagen, un concepto (in)tangible, una obra un tanto (in)creíble, una decisión con mil pretextos. Te desvaneces como el humo -te fundes junto a éste- y marchas lejos... tanto que llegará un punto en el que todo lo que eres se disipará con el aire y ya no quedará nada que recordar.

miércoles, 12 de enero de 2011

Bye

Te perdiste por el mundo mientras yo pretendía perderme en el mundo de tu mirada. Anhelé ser tu solo pensamiento mientras eras lo primero que pensaba al despertarme, lo último al acostarme y lo único al soñarte.

Procuré seguir tus pasos, acompañarte a través del espacio y tiempo. Quise perseguirte, rodearte, acorralarte mediante un mar de brazos y abrazos. Intenté encontrarte y reencontrarte cuantas veces fuera necesario, pretendí calcular la cuadratura de tus pupilas, indagué en ti, surqué en mí, descubrí en los dos... tú, mientras tanto, seguías las huellas de tus sueños y -entre tus sueños- no estaba yo.

Una lástima que haya acabado algo que jamás comenzó.


~bye~

jueves, 6 de enero de 2011

El moscón

Hay un moscón que me ronda, da mil vueltas a mi cabeza, se para enfrente de mí, se da la vuelta, prosigue, no me deja en paz. Hay un insecto que me molesta, agita escandalosamente sus minúsculas alas, mueve las patas sin cesar, va y viene, va y viene, va y viene... pero jamás echa a volar.

¿De qué le sirven las alas si no las utiliza? ¿De qué le sirven las alas si nunca marchará? ¿Serán para sus ideas? ¿Serán para sus malas ideas? Sea como sea, espero que su rondamiento cese pronto o me veré obligada a detenerlo con un manotazo verbal.

martes, 14 de diciembre de 2010

Destello

Apareces y desapareces sin más. Eres similar a un destello: irrumpes con tu luz y, cuando iluminas, cuando dejas ver lo que a duras penas se podía apreciar, te desvaneces, te difuminas con el aire, te vas. 

Marchas pero tu esencia sigue perenne, tu recuerdo habita intacto. Permaneces, te quedas aquí. Solo de este modo jamás te podrás ir, aunque todos los caminos me llevan a ti.

~Tú y yo nos reencontraremos cuantas veces sea necesario~

jueves, 18 de noviembre de 2010

Estrellas

No sé si te has dado cuenta de que no tengo ganas de perder el tiempo, que pierdo lo que encuentro y encuentro lo que no quiero. No sé si te percataste del aire que respiramos, dime si realmente es puro, pues esto que respiro lo confundo con mi propio veneno.

Deja que me retire y me olvide de todo, tú márchate, ve donde quieras. Nos encontraremos cuando el resplandor de las estrellas contraste con el de tus ojos y -sólo entonces- nos reencontraremos cuantas veces sea necesario.

Tonta

¿Sabes? Eres tonta. Te lo digo para que lo sepas, por si no te quedaron claras mis insinuaciones. Lo tuyo no tiene ni solución ni escapatoria alguna, simplemente eres tonta sin más. De la esperanza, olvídate porque hace tiempo que te abandonó completamente. Tus sueños ya puedes ir dejándolos a un lado, pues dudo mucho que lleguen a cumplirse. Si luchas por ellos, es posible que los alcances a trompicones aunque, mejor, déjalo -total: acabas de tirar tu vida por la borda-.

Saltar

Es como perecer en la ilusión, como si el encanto abandonase palabras, símbolos. Es como si las ideas carecieran de base o como si a ésta le faltara fortaleza. No sé, relamente, no lo sé con exactitud; de lo único que estoy segura es que no me gustan para nada los comienzos, pues un comienzo implica un final.

Saltar. Sortear espacios vacíos. Subir los peldaños de tres en tres, olvidar los protocolos, dejar a un lado las frases de cortesía: pasar a la acción. Sólo quiero llegar a la cima sin pensar ni recordar, porque si pienso, recuerdo y si recuerdo, pienso.  
Empezar la casa por el tejado. Quizás así sea mucho más interesante o puede que resulte inquietante y aterrador cuando llegue el momento de caer.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Una imagen

Una imagen, un minuto, una pequeña historia y unas pocas palabras son lo único que me hace falta para reinventarte en tu no-presencia. No hablaremos de ausencia cuando no estés, hablaremos de ti, de tus anécdotas, pues te imaginaremos, te crearemos en un instante tan único como efímero.

Necesito poco tiempo y poco espacio para escribir algunas letras en el cielo, para deletrearle tu nombre al silencio y deshilachar de entre las nubes los suspiros que se me escaparon en secreto.

Giremos el reverso 180º. Podríamos desecharlo, ignorarlo, olvidarlo pero, sin embargo, ahí está y así lo empleamos.

miércoles, 20 de octubre de 2010

☾ La Luna

Dar vueltas sobre mí misma es uno de mis pasatiempos no favoritos pero sí de los más utilzados. Soñar que puedo volver a ver con mis propios ojos, que ya no habrán vendas ni parches que me impidan vislumbrar la realidad. Soñar con un regreso que no marcha y, por tanto, no puede regresar. Soñar con un futuro en presente, con un presente para el futuro. Soñar contigo, con tus ojos -que no puedo ver-, con tus manos -que no puedo tocar-, con tus labios -que no puedo besar-.

Soñarte. La Luna velará mi noche mientras el Sol iluminará tu día. Amor, cuando menos te lo esperes, batiré mis alas y volaré hasta ti -aunque la Luna no se ponga de acuerdo en salir-.

lunes, 18 de octubre de 2010

Escrito en cartón a media noche

Tengo la voz rota, los ojos llenos de lágrimas, el cuerpo temblando, la sangre hirviendo, la cabeza a punto de estallar. Tengo el corazón destrozado: golpeado, abandonado, desvalijado, humillado, utilizado porque me golpearon, abandonaron, desvalijaron, humillaron, utilizaron. Cinco verbos que definen cinco seres que destruyeron mi alma; cinco verbos con un sólo significado y un único sentimiento: tristeza.

domingo, 10 de octubre de 2010

A veces creo que te escribo en vano

A veces creo que te escribo en vano. Siento como si mis palabras ya no significasen lo mismo para ti, como si mis pensares y pesares te resbalasen, como si mis sentimientos no te importasen. A veces creo -sólo a veces- que jamás te hice feliz, que me hablas por hablarme, que me lees por leerme, que me escuchas por escucharme.

Me gustaría disipar la distancia que nos separa con tan sólo un chasquido, haría desaparecer el océano que nos aleja, las fronteras que nos divide. Si pudiera, acortaría cada kilómetro, cada metro, cada centímetro de distancia. Si estuviera en mi mano, desvanecería las normas, los problemas del momento, los dilemas, los conflictos. Si por mí fuera, ahora mismo estaría a tu lado pues no imaginas cuánto ansío estar contigo -ni siquiera sé si comprendes lo que siento-. 

Algún día -cuando reúna el valor suficiente- te diré sin titubeos que te echo de menos.


A mi amor platónico