domingo, 12 de abril de 2009

¿Yo, triste?

¿Yo, triste? ¿Quién inventó tal disparate? Si tan sólo con pensarte se me ilumina la mirada, si con escribirte un saludo se me dibuja en el rostro una sonrisa, si me ruborizo sólo con mirarte... ¿quién dice que no estoy contenta?

Es realmente imposible no estar alegre a tu lado, junto a ti lo estoy y soy feliz.

sábado, 11 de abril de 2009

Un día más

Fue hermoso abrazarte, fue bello sentirte cerca de mí. Fue realmente maravilloso notar tu corazón junto al mío, mirar tu sonrisa y ver cómo de ella se escapa tu risa -tan risueña y tan extraña como un lindo día en una semana gris-.

Sentir tu aliento en mi oído mientras me empapaba del aroma de tu cabello. Abrazarte y estrecharte contra mí como si se tratara del fin del mundo. Mirarte a los ojos y pedirte con voz de silencio que no te marcharas. Sé que aquellos instantes fueron únicos y no volverán.

Quiero un día más a tu lado.

lunes, 6 de abril de 2009

Porque pienso en ti

Pierdo la noción del tiempo si te pienso. Estás en mi mente y permaneces ahí como si tu imagen se tratara de un hermoso sueño -y lo eres, sí, lo eres-.

Que nada me sale bien, que todo me sale mal. Es entonces cuando apareces y lo haces justo en el momento en que lo di todo por perdido. Ahora tan sólo puedo pensarte, pensarte y recordarte: evocar desde el color de tus ojos hasta el aroma de tu cabello.

Porque pienso en ti, me siento así de extraña.

domingo, 5 de abril de 2009

K

Voy a olvidarte mientras te recuerdo, mientras evoco todas las imágenes, las impresiones, las palabras, las sonrisas, las lágrimas... mientras me acuerdo de todo lo que te relaciona.

Saqué la k del baúl y la dejé encima de la estantería, que es el lugar donde nunca debió haber sido movida. Está justo en frente de los libros que más me emocionaron, aquéllos que me llegaron profundamente al alma del mismo modo con que lo hiciste tú. Tú llegaste a mi corazón -a todo mi ser- casi de la misma manera con que me llegan mis tan apreciados libros.

Es la k la que me hace recordarte, es esa k la que revoluciona mis neuronas. Es la k de kappa, de kilo, de kermes, de kirie, de kéfir, de krausismo. Es la k de ti.

Retiraré la k de la estantería para volver a guardarla -o esconderla, viene a ser lo mismo- en el fondo del baúl. Espero que no vuelva a ver más la luz.

sábado, 4 de abril de 2009

A ti, lector

Esta entrada es distinta a las demás y la escribo porque quiero saber algo. Es una tontería pero vosotros sabéis que os tengo muy en cuenta, pues sois mis lectores y eso es muy importante para mí.

Me gusta saber qué personas son las que están detrás de la pantalla, quién me lee regularmente. Es por eso que escribo este post, porque hay una persona que me lee con cierta regularidad y me gustaría saber quién es. Repito, es una tontería pero bueno es que llevo con la curiosidad esa ya algún tiempito. Lo que sé es que esa persona entra a mi blog todos los domingos sobre las once de la mañana, utiliza linux y mozilla firefox. Posiblemente, sea de Madrid. Si te sientes identificad@, por favor, ponte en contacto conmigo dejando un comentario (tengo la moderación, no lo publicaré) o con mi mail/msn de contacto.

Muchas gracias ;)

Verte

Darme la vuelta y verte. Verte sonriendo, verte en alegría, verte en llanto, verte en agonía, verte en el enfado, verte agobiándote, verte suplicando, verte en los buenos momentos, verte en los malos momentos.

Mirar hacia delante y verte. Verte flirtear, verte en el cansancio, verte en la cumbre, verte a lo lejos, verte muy cerca, verte aquí, verte allí, verte tocar, verte escuchar, verte tan sólo oyendo, verte sintiendo, verte mirar, verte mirarme, verte en mis ojos, verme en tus ojos.

Te he visto mas no quise. Cerraré los párpados para no poder verte y así evitar la tentación de mirarte.

viernes, 3 de abril de 2009

Este fin tan esperado

Y, posiblemente, llegó este fin tan esperado. Digo posiblemente, pues esa predicción llegó a mí numerosas veces y siempre quedó en una falsa alarma. Aún así, creo que todo vuelve a su cauce, que yo vuelvo ser yo misma como cuando era antes.

Una nueva predicción llegó a mi mente con tal fuerza, de un modo tan peculiar que, simplemente, es posible que haya llegado este fin tan esperado. Sí, es posible...


...y de posibilidades va la historia.
...y de posibilidades va el amor.

martes, 31 de marzo de 2009

Lo que el amor oculta

Voy a matar al gerente a corbatazos, lo voy a echar sin más, pues me cansó su mal carácter, pues no trabaja como es debido. Llevo tantas cosas en la vida, que nadie puede imaginarse cómo me agotan las distintas situaciones -y me esfumo y me volví completamente loca- aunque todo esto no disipa mis múltiples opciones.

¿Y a ti qué te pasa? ¿Qué crees que estás haciendo? No respondas, no lo hagas, deja que lo haga yo por ti: te limitas a repetir la misma historia.

Mientras, el hombre de la tele dice que se abotarda (abotardarse, ¿a caso eso existe?) pero yo creo que se abotarga y tanto tarda el tema en cuestión que no recordaba el color de su corbata. Encorbatado estaba -sí- y yo, que estoy harta, voy a matar al gerente a corbatazos.

lunes, 30 de marzo de 2009

Aversión

Quisiera hacer paracaidismo sin paracaídas y así poder volar con total albedrío o morir en el intento. Pero morir ya es volar, es liberarse completamente del propio infierno, es notar cómo el alma escapa del cuerpo, es ser eso: alma, alma y nada más.

Me plantaría frente a la pared y comenzaría a pegarme cabezazos hasta ver espachurrarse mis sesos, hasta presenciar cómo la sangre enturbia la pintura blanca. Clavaría mis uñas en la mesa con suma fuerza y las partiría y quebraría la propia mesa haciendo chirriar el aullido del silencio.

¡Puaj! ¡Qué desagradable! ¡Qué soez! ¡Cómo me duele recordarte!

sábado, 28 de marzo de 2009

Sangre rosa

Tengo el alma rota en mil pedazos, el corazón muerto, los ojos inyectados en sangre rosa: estoy enferma, mi obsesión por ti me ha perturbado. Obsesión por obsesionarse ante un amor realmente inalcanzable, completamente utópico.

Apareces como si te hubieras ido, como si nunca hubieses existido. Ahora eres tan distinto, tan real, tan como nuncahubierapensadoqueseríasasí. Abrí los ojos. ¿Gracias? Ciertamente, no sé si dártelas.

Mis lágrimas lloran -impotentes- porque se dieron cuenta que jamás estuviste a mi lado, que nunca fuiste como yo pensé. Te idealicé y, por ello, mi alma está de luto.

Los nobles llevan sangre azul y yo, literalmente, llevo en mis venas sangre de color de rosa. Sí, literalmente.

jueves, 26 de marzo de 2009

Amargura

Se me revuelve el alma cada vez que pasas frente a mí. Tu presencia me resulta amarga, tus ojos no me parecen sinceros pero los míos se sinceran ante tu persona. Me resulta incómodo mirarte porque en mi mirada aún hay amor y eso es algo que hace tiempo que debió haber desaparecido.

Se desvanecen mis ganas de vivir mientras otras ilusiones entran por la ventana y este amor mío pretende salir por la chimenea. La puerta está cerrada, tiene la llave echada y cientos de candados que impiden su apertura. Es una puerta blindada, me costó muy cara, me resultó difícil de conseguir. ¿Y para qué tanta seguridad en la puerta si las ventanas están abiertas, la chimenea a la vista? ¿Para qué, si mi casa está en ruinas?

Insomnio

Incluso en el día más triste de mi vida, eres capaz de hacerme sonreír.

...y río y río y río y no puedo parar de reír.


Te aprecio tanto que no imaginas cómo deseo tu felicidad en cada instante, que no sabrías porqué de ti estoy tan pendiente, que no sospechas cuánto te valoro.
Te quiero tanto que desconoces mi gran deseo de abrazarte, que no percibes este afán ni esta mi desesperación, que ignoras cómo siento, cómo te siento.

Si olvidas mi nombre la tristeza invade mi alma. Si río será porque te he visto y hemos sido escuchados.


Timidez suprema, eres un alma olvidadiza.

domingo, 8 de marzo de 2009

Última parada

Todas mis ganas -en un-sólo instante- marchan, se desvanecen ante ti.

Demasiado tiempo esperando y, al final, terminaré diciendo lo que jamás creí que llegaría a decir: basta.

viernes, 6 de marzo de 2009

Diurna

Tengo una pequeña historia metida en el bolsillo y el autobús guardado en la cartera. Llevo tus palabras tatuadas en los labios, tengo los oídos cansados de escuchar hablar de ti: no hay ni un sólo día que no formes parte de una de mis conversaciones porque eres mi tema principal y el tema principal de muchas almas inquietas.

Amanece un día claro mientras mis delirios se esparcen por mis oblicuos pensamientos. Tú eres mi único sentimiento -el más grande, el más puro-, eres tú por el que más pongo insistencia. Cada día que pasa es un tormento y cada noche que marcha ante mis ojos es el martirio más intenso.

Y te aconsejamos.
Y nunca debiste irte tan de repente.
Y nos preocupamos.

Hablar contigo de frascos embotellados, de mitos inventados, de libros jamás escritos, cuando -en su lugar- deberíamos estar hablando del amor jamás encontrado en tus inciertos vocablos. Yo sigo estando aquí aunque parezca no estarlo.

Me conmueven tus extrañas reacciones a mis sensiblerías más absurdas: te amo y no hay más que hablar.